La controversia en torno a las declaraciones del expresidente del Gobierno, Mariano Rajoy, sobre la composición de la selección francesa de fútbol ha persistido, incluso después de la victoria de España que la clasificó para la final del Mundial. Rajoy ha criticado al Gobierno por, según él, desviar la atención hacia sus comentarios en lugar de abordar otros asuntos relevantes para los ciudadanos españoles. Sus afirmaciones iniciales, en las que describía a la selección francesa como un equipo «sin franceses», generaron una fuerte reacción, siendo calificadas de «racistas» e «inaceptables» por líderes políticos franceses, incluyendo a Marine Le Pen y al propio Gobierno francés.
En un nuevo artículo publicado en ‘El Debate’, Rajoy lamentó que se dedicaran «tantos esfuerzos» a sus declaraciones. Esta postura se mantuvo a pesar de que la ministra portavoz, Elma Saiz, le reprochara no haberse disculpado por sus palabras. La polémica se intensificó tras un encuentro entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, durante la Fiesta Nacional de Francia. Además, el titular de Exteriores, José Manuel Albares, envió una misiva a su homólogo francés para aclarar que la columna de Rajoy no representaba el sentir mayoritario de los españoles.
Reacciones políticas y diplomáticas
El Gobierno de Pedro Sánchez ha utilizado los comentarios de Mariano Rajoy como un elemento en su estrategia contra el Partido Popular. En este contexto, Salvador Illa, presidente de la Generalitat y líder del PSC, organizó una reunión de urgencia con la cónsul de Francia en Barcelona, Azar Agah-Ducroc. Aunque fuentes del Gobierno catalán indicaron que el encuentro coincidía con la Fiesta Nacional de Francia, también se destacó su relación con los comentarios de Rajoy, que negaban la condición de franceses a los jugadores de la selección, en su mayoría de raza negra.
La reunión entre Illa y Agah-Ducroc, que no estaba programada en la agenda oficial, tuvo lugar a las 12:00 horas, después de la reunión semanal del Consell Executiu. Este encuentro se produjo pocas horas antes de que las selecciones de Francia y España disputaran la semifinal del Mundial de fútbol. El objetivo de Illa era generar una imagen simbólica que se sumara a la ofensiva del Gobierno contra la dirección actual del PP por las declaraciones de Rajoy.
A pesar de la controversia, la cónsul francesa, Azar Agah-Ducroc, optó por mantener un perfil bajo. Al finalizar la reunión, declaró a los periodistas que, si bien no ocultaba el «descontento» por los comentarios de Rajoy, no deseaba entrar en nuevas «polémicas», recordando que los gobiernos francés y español ya se habían pronunciado al respecto.
Antes de la reunión en el Palau, Salvador Illa expresó su apoyo en la red social X a las declaraciones de Lamine Yamal, quien afirmó que España y Francia son modelos de integración. Illa escribió: «Bien dicho y bien jugado. Suerte esta noche». La cónsul también manifestó su «impaciencia» por la ratificación del Tratado de Amistad entre España y Francia, después de que el Senado, con mayoría del PP, decidiera elevarlo al Tribunal Constitucional.
La postura de Rajoy y las críticas recibidas
Mariano Rajoy ha sido acusado de «distraer la atención» con sus comentarios sobre la selección francesa. Sus declaraciones iniciales, donde afirmaba que la selección francesa jugaba «sin franceses», fueron publicadas en un artículo en ‘El Debate’. Esta afirmación provocó un profundo malestar en el Gobierno de Francia y un rechazo unánime, incluso por parte del partido de Le Pen, que la calificó de desafortunada y fuera de lugar.
El expresidente ha lamentado que se hayan dedicado «tantos esfuerzos» a «glosar» sus «virtudes» en lugar de a «otras cuestiones» que «importan a los españoles» y «están en la mente de todos». A pesar de las críticas, Rajoy no ha ofrecido disculpas por sus palabras. Las reacciones a sus comentarios han llevado a un cruce de declaraciones y acciones diplomáticas, incluyendo la misiva del ministro de Exteriores español a su homólogo francés, asegurando que las palabras de Rajoy no reflejan el sentir mayoritario de los españoles.
La controversia ha puesto de manifiesto las diferentes posturas políticas y la sensibilidad en torno a la identidad nacional y la integración. La cónsul francesa, Azar Agah-Ducroc, indicó que, a pesar del descontento, no quería añadir más polémica, ya que los gobiernos de ambos países ya habían expresado sus puntos de vista sobre el asunto.
Read Also
Source: elcorreo.com