Tour de Francia 2026 hoy, en directo: etapa 19 en vivo online | Gap - Alpe d’Huez - Diario AS

Alpe d’Huez presenta un desafío doble en el Tour de Francia con dos ascensos

Alpe d’Huez, un lugar emblemático en el ciclismo, se prepara para un formato inusual en el Tour de Francia de este año, con dos finales consecutivos. Esta iniciativa busca explorar nuevas facetas de la montaña, ofreciendo rutas distintas para cada ascenso. La primera jornada mantendrá el recorrido tradicional desde Gap, ascendiendo por la carretera conocida por sus 21 curvas de herradura. El ambiente en esta subida es a menudo comparado con un estadio al aire libre, con una gran afluencia de aficionados.

Al día siguiente, la carrera regresará a Bourg d’Oisans, pero esta vez el ascenso a Alpe d’Huez se realizará por la vertiente del Col de Sarenne. Esta carretera es descrita como más salvaje, estrecha e irregular, y su inclusión representa un cambio significativo en la estrategia de la carrera. Christian Prudhomme, director del Tour, ha señalado que la idea es escalar por esta vertiente que antes se consideraba poco práctica.

Un desafío renovado

La vertiente de Sarenne ofrece un contraste con la subida clásica. Mientras que en las 21 curvas los ciclistas y equipos tienen referencias detalladas de cada metro, en Sarenne las referencias serán limitadas. El estado del firme, la anchura de la carretera y los cambios de pendiente exigirán una gestión diferente por parte de los corredores. El entorno también jugará un papel, ya que gran parte del ascenso transcurre por un paisaje más abierto y desprotegido, donde el viento y las condiciones meteorológicas podrían ser determinantes.

El Col de Sarenne no es completamente ajeno al Tour. Fue utilizado en 2013 en una etapa que incluyó dos ascensiones a Alpe d’Huez. En aquella ocasión, los corredores subieron por las 21 curvas, descendieron por Sarenne y luego volvieron a ascender por la ruta clásica. Esa experiencia demostró que Sarenne podía ser parte de un recorrido exigente, aunque durante años se mantuvo como una alternativa para ocasiones excepcionales.

Ahora, la organización ha decidido convertir Sarenne en un acceso definitivo a Alpe d’Huez, cambiando su rol de zona de transición a un escenario crucial para los aspirantes al podio. Esta elección busca generar incertidumbre y obligar a los equipos a tomar decisiones, penalizando estrategias conservadoras.

La perspectiva de los ciclistas

El ciclista Tadej Pogacar ha expresado su entusiasmo por el desafío de Alpe d’Huez, un lugar donde han ganado figuras como Fausto Coppi y Marco Pantani. Pogacar ha destacado la fama de la montaña, comparándola con el Mont Ventoux y el Tourmalet, y ha mencionado que este año será icónico debido a los dos días consecutivos en Alpe d’Huez.

Sin embargo, Pogacar también ha manifestado preocupación por el estado de salud de algunos de sus compañeros de equipo. Ha señalado que si la situación persiste y sus compañeros no se recuperan de la enfermedad, la estrategia podría cambiar. A pesar de esto, confía en que el equipo superará los próximos días. Su director, Josean Fernández Matxin, ha aclarado que algunos corredores, como Tim Wellens, no están enfermos, sino que se recuperaban tras haber cumplido su función en etapas anteriores.

La etapa que culmina con el ascenso por Sarenne será una prueba de resistencia. Desde Bourg d’Oisans, los ciclistas enfrentarán varias dificultades en los Alpes, con una sucesión de puertos y kilómetros de ascenso que desgastarán al pelotón antes de llegar a la vertiente de Sarenne. Esta jornada, que se presenta al final de tres semanas de competición, se considera un momento clave donde cualquier debilidad podría tener un impacto significativo en la clasificación general.

Tadej Pogacar y Remco Evenepoel, tras la etapa.
Tadej Pogacar y Remco Evenepoel, tras la etapa.EFE Credit: marca.com

La combinación de las dos etapas en Alpe d’Huez podría ser un factor decisivo para los ciclistas que buscan la victoria final. La primera subida clásica obligará a los favoritos a mostrar sus cartas, mientras que la segunda, con poco tiempo para la recuperación, será una jornada más larga y exigente. Quienes salgan debilitados de la primera etapa tendrán que decidir si arriesgan en la segunda, mientras que aquellos que mantengan su posición deberán controlar una etapa compleja. Los ciclistas que conserven sus fuerzas podrían encontrar en Sarenne el terreno ideal para lanzar un ataque decisivo. Durante 48 horas, Alpe d’Huez será el centro de atención del Tour.

Tadej Pogacar, tras una etapa.
Tadej Pogacar, tras una etapa.EFE Credit: marca.com

El recuerdo de Marco Pantani, quien describió la dureza de los caminos de montaña con la frase: “La carretera era vieja, rota y estrecha. Aun así, debía afrontarla. Yo amaba la montaña”, resuena con el espíritu de la nueva propuesta de Sarenne. Esta vertiente recupera una forma de ciclismo menos previsible, donde la belleza del paisaje se mezcla con la incomodidad y el sufrimiento. El director del Tour, Christian Prudhomme, ha indicado que esta etapa de montaña, con 3.450 metros de desnivel, podría cambiarlo todo.

Pogacar, en Orcières-Merlette.
Pogacar, en Orcières-Merlette.LOIC VENANCEAFP Credit: elmundo.es

El sábado, antes de la llegada a París, el Tour ascenderá la Croix de Fer, el Télégraphe, el Galibier y finalmente Sarenne.

Source: marca.com

Pablo Gómez

Redactor de Deportes